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Cantautora del Pacífico y su nueva vida tras sufrir un grave accidente

Cantautora del Pacífico y su nueva vida tras sufrir un grave accidente

Nidia Góngora presenta sencillo junto al músico y productor inglés Quantic, mientras se recupera.

Por: Valeria Murcia
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El 15 de agosto del  2021 la cantautora de música del Pacífico, Nidia Góngora experimentó uno de esos momentos “por los que nadie quiere pasar nunca”. Un accidente de tránsito en la vía entre Manizales y Cali por poco apaga su vida y la de su esposo e hijos que iban con ella.

Hoy en día, con el ánimo de recuperar su movilidad por completo, la directora de Canalón de Timbiquí realiza trabajos de fisioterapia mientras reflexiona sobre lo que será su vida de ahora en adelante.

También presenta nuevo sencillo musical junto a Quantic, músico y productor británico que ha sido cómplice de aventuras musicales y con el cual presentan el sencillo ‘Vuelve’, que preparaban desde hace unos meses.

¿Cómo fue el accidente?

Hace casi dos meses. Lamentablemente sufrí un accidente, veníamos viajando de Manizales a Cali con mi esposo y mis dos niños y él sufrió un microsueño, y a raíz de esto chocamos y el carro se volcó. Después de varias vueltas fuimos a parar al separador verde, y gracias a un milagro -porque no veo otra explicación-, mis hijos salieron bien librados, solo contusiones menores, lo mismo mi esposo. La que se afectó fui yo: tuve dos fracturas en dos radios de mi columna y una hernia discal de la pelvis… y cosa que me inmovilizó por un tiempo.

¿Cómo ha sido el trabajo de recuperación?

Ya en estos momentos estoy en trabajo de terapia de rehabilitación para recuperar mi movilidad. Va muy bien, estoy con fisioterapeuta realizando trabajo en casa y ya luego en una segunda etapa me tocará ir a un centro para realizar trabajos de mayor exigencia física y fuerza. Hasta el momento la recuperación va de manera muy positiva y vamos avanzando y superando una prueba.

¿Qué fue lo que más le dio fuerzas para seguir adelante?

Fue el hecho de ver a mis hijos vivos, de tener esta segunda oportunidad, de poder ver todo el amor que la gente siente por uno; mis niños de la fundación, mi familia, la esperanza de poder seguir trabajando por mi gente, de seguir sirviendo a quien lo necesite, y considero también que me da mucha fuerza el pensar que tengo un propósito por cumplir y por el que he venido a este universo y debo cumplir con ellos.

Esa es mi mayor consideración, mi mayor fuerza y pienso poder estar con mi familia y estar bien para ellos, para seguir compartiendo. Tengo dos hijos hermosos y quiero poder estar sana y fuerte para poderlos acompañar.

¿Qué reflexión saca de este suceso?

Que debemos escuchar el cuerpo, que debemos ser más generosos con nuestro cuerpo, que debemos darnos tiempo para descansar. Siempre que nos sintamos agotados y que no podemos continuar debemos parar y hacer una pausa y debemos escuchar a nuestro cuerpo y la manera en que nos habla. También que todo toma su tiempo y debemos aprender a soltar y delegar, y sobre todo a estar conectados espiritualmente. Soy una mujer de mucha fe, siempre he confiado y creído mucho en Dios, en su poder, generosidad, bondad y en sus milagros y hoy puedo dar fe de ello.

¿Cómo es la Nidia Góngora de ahora?

Una Nidia mucho más cercana de Dios de o que era antes; una mujer que entendió que la vida hay que llevarla de a pasos. Entendí que hay propósitos y son esos s a los que tenemos que apuntar y tenemos que aprender a leer esas señales que nos conducen a ellos.

Creo que tenemos personas a nuestro alrededor valiosas al que le tenemos que dedicar mucho más tiempo, creo que he sido una mamá muy responsable, amorosa, pendiente de mis hijos y también una mujer que ha dedicado muchísimo tiempo a su trabajo, incluso, mucho tiempo más del que debería.

Creo que ahora sabré distribuir mejor mi tiempo y sobre todo, desde la madurez que he adquirido todo este tiempo estar hacer introspección, reflexionar y estar quieta, pues también poder regresar con mucha fuerza, recargada con todo el ánimo, con todas las ganas pero ya desde una visión más tranquila frente a los compromisos y frente a las cosas.