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El documental de Gustavo Cerati hecho desde el estudio

El documental de Gustavo Cerati hecho desde el estudio

El colombiano Felipe Restrepo habla sobre su película 'Un hombre alado' que cierra el IndieBo 2020.

Por: STEPHANY ECHAVARRÍA
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El cineasta colombiano Felipe Restrepo, radicado en Argentina hace más de 15 años, será el encargado de cerrar la edición del Festival de Cine Independiente de Bogotá, IndieBo, que abre sus puertas virtuales desde hoy con una amplia programación fílmica venida desde 27 países.

‘Un hombre alado’ es el documental que explora la creatividad y el trabajo musical de Gustavo Cerati, por lo que está lejos de ser un biopic y se concentra más en el detrás del proyecto musical y creativo del artista.

"Creo que Soda Stereo y Gustavo Cerati marcaron un punto de inflexión en la historia del rock latinoamericano, nos acercó a la idea de que podíamos tener artistas de un gran nivel a la par de otros mundiales por la calidad de su contenido musical”, cuenta Restrepo.

El cineasta colombiano trabajó junto a Gustavo Bove, autor del libro ‘Cerati: Conversaciones íntimas’ en donde hace una recopilación de charlas que el propio músico tuvo con Bove. La fama, la música y las decisiones que marcaron su carrera como solista, luego de su paso por la mítica Soda Stereo cobran vida en este trabajo documental que contó con cuatro años de producción.

“Me pareció que ese hombre alado podía ser el mismo Gustavo que sobrevuela distintos lugares irradiándolos con el poder de su música. El video de esa canción (La ciudad de la furia) también marcó una fuerte influencia en la película, quería evocar las atmósfera y lugares que aparecen ahí, porque ese trabajo estableció un principio en la historia de los videoclips latinoamericanos”, puntualiza Felipe Restrepo, quien habló con ADN sobre este documental.

¿Qué significa para su vida Gustavo Cerati?

Gustavo Cerati es un referente de la música y marcó una época muy importante en la historia del rock latinoamericano, especialmente en las décadas del ochenta y del noventa. Debo admitir que en esa época nunca fui un fanático de él y de Soda Stereo, estaba más avocado a otros estilos musicales durante mi adolescencia, pero sin ser fanático, creo que todos de una u otra manera lo sentíamos muy presente porque era la gran figura del rock latinoamericano. Eran pocas las personas que no sabían de él.

Hace unos años me reencontré con su obra y descubrí la calidad musical de todo su trabajo y ahí fue cuando empezaron a surgirme inquietudes sobre su proceso artístico y en cómo se convirtió en ese gran referente. Por fortuna, después de internarme en su música y transitar toda la experiencia con el documental, pude comprender el poder de su obra y porqué su universo sigue en expansión.

¿Por qué decidió denominar a la cinta como un verso de una de las icónicas canciones de Soda?

Quería encontrar una relación directa entre lo que evoca Gustavo y un elemento que apareciera en su obra. La frase salió de la canción En la ciudad de la furia, del álbum Doble Vida, en la que se narra la existencia de un ser alado que sobrevuela espacios urbanos. Me pareció que ese hombre alado podía ser el mismo Gustavo que sobrevuela distintos lugares irradiando con el poder de su música.

El videoclip de esa canción también marcó una fuerte influencia en la película, quería evocar algunas de las atmósfera y lugares que aparecen ahí, lo recuerdo como el videoclip que estableció un principio en la historia de los videoclips latinoamericanos. Tenía un estilo cinematográfico muy sombrío y con una calidad fotográfica muy destacada, todo en el marco de una bella y fría Buenos Aires.

Esta cinta se concentra en la faceta musical de Cerati. ¿Cómo la definiría ahora que ya la cinta está lista?

Me gusta denominarla como una película hecha en el estudio con algunas de las personas que acompañaron a Gustavo Cerati en su proceso artístico, indagando en cómo se vinculaba con esas sonoridades, con los instrumentos, las máquinas y en cómo iba encontrado las letras de sus canciones (que en muchos casos también partían de sonoridades). También me gusta la idea de entenderla como una película independiente que tuvo la posibilidad de dialogar con una figura de ese nivel sin necesidad de tener toda una mega estructura de producción detrás.

Tenemos que abandonar la idea como espectadores de que sólo es posible la producción audiovisual en terrenos donde medien grandes estructuras financieras, hay mucha variedad de películas independientes con relatos muy potentes y transformadores. La denominación de independiente no tiene que ver solamente con un modo de producción, sino también con una manera de entender la articulación de discursos audiovisuales donde hay una mayor autonomía del autor para desplazarse.

El tema de la animación también es relevante dentro del documental, ¿cómo fue el trabajo con Gastón Gede?

Gastón Gede es un ilustrador argentino con el que trabajé para la construcción de esos espacios animados, mi objetivo era generar atmósferas a partir de elementos que estuvieran presentes en la vida y obra de Gustavo. Quería que el espectador se sumergiera un poco en su mundo. Con Gastón fuimos diagramando esos espacios, a partir de unas tenues ideas que yo iba delineando, definiendo objetos, paleta de colores, texturas y momentos. Fue fundamental el diálogo que tuvimos en el proceso, y la paciencia que me tuvo, para encontrar el lugar justo de cada ilustración. Al final ambos estuvimos muy satisfechos con el resultado. Es muy placentero trabajar con artistas que entienden el proceso creativo como un acuerdo de ideas y no como una pulsión de egos.

¿Qué le diría a las nuevas generaciones que no conocieron ni en vivo ni en auge a Cerati y Soda?

Creo que Soda Stereo y Gustavo Cerati marcaron un punto de inflexión en la historia del rock latinoamericano, nos acercó a la idea de que podíamos tener artistas de un gran nivel a la par de otros mundiales y no sólo por la espectacularización de su puesta sino por la calidad de su contenido musical.

El poder de su obra radica en que siempre procuró no repetirse, le gustaba desplazarse a la periferia del discurso musical para ver con qué más podía experimentar y creo que eso lo hace aún muy vigente. Todavía me sorprenden muchos trabajos que no son tan conocidos, como el disco que hizo con Daniel Melero, Colores Santos, o todo su exploración electrónica, que sigue teniendo una calidad musical para nada alejada de lo que se escucha hoy en día.
Pasarán muchos años para que Gustavo y Soda Stereo dejen de escucharse.

Uno de los entrevistados señala en el documental que las canciones de Soda Stereo y de Gustavo se convertirán en los clásicos que nuestros hijos le dejarán a futuras generaciones, así como hoy escuchamos los boleros y tangos que escuchaban nuestros abuelos. Me parece una bella analogía de lo que representa la obra de Gustavo.

En estos tiempos. ¿Por qué considera relevante que la música, en especial el rock latinoamericano perviva?

Hace parte de nuestro acervo cultural latinoamericano y debemos procurar preservarlo porque constituye parte esencial de nuestra identidad como latinoamericanos. Yo creo que hay artistas y figuras latinoamericanas que son supranacionales, es decir, por más que hayan nacido en un determinado país, el resto de los latinoamericanos las consideramos como propias, como por ejemplo, Gabriel García Marquez, Héctor Lavoe, Frida Kahlo, Carlos Gardel, Roberto Gómez Bolaños, Gustavo Cerati, entre muchos otros. En ese sentido a mí me gusta reivindicar mi cuestión latinoamericana, no siento profunda diferencia entre en mi condición de ser colombiano y un argentino, un venezolano, un uruguayo, un peruano, un mexicano, etc. Quizás porque tenemos la misma lengua. Creo que estamos muy hermandados y me gusta celebrar eso y sentir que todas esas figuras también me constituyen.

¿Cree que hay una mirada distinta al ser colombiano que argentino al momento de contar esta historia?

La verdad no lo creo. No siento que haya construido el discurso (de manera directa o indirecta) enunciando como un colombiano que habla de Gustavo sino como una persona que admira su obra artística, como tantos otros que podrían hablar de él o dialogar con su obra en toda Latinoamérica. Algunos personas que han podido ver el documental, no me han señalado ningún rasgo particular que hayan encontrado en la película que les da la sensación de una mirada no argentina del mundo de Gustavo. Quizás la haya, pero por ahora no la encuentro.

¿Cómo ve el tema de que festivales como el IndieBo se valgan de la virtualidad para seguir adelante? ¿Cree que es una buena opción para democratizar y ampliar las fronteras de la cultura y el arte?

Me parece fantástico que el IndieBo haya tenido la capacidad de adaptarse y de sentar un precedente en el terreno de los Festivales en Latinoamérica. La pandemia nos está dejando muchos aspectos negativos pero también nos está obligando a acelerar los procesos para insertarnos en un mundo más digitalizado.

El advenimiento de las nuevas tecnologías y de la internet permite una real democratización del acceso al arte y a la cultura, donde cada vez más personas pueden participar, no sólo en rol de espectadores, sino también en el rol de creadores. Necesitamos cada vez más espacios donde participen todos los que quieran estar, construyendo y recepcionando discursos de distinto tipo. Debemos dejar atrás la idea de que el arte y la cultura es solamente para un sector de la sociedad altamente ilustrada y con cierto posicionamiento económico.

La experiencia artística y creadora, fundamental para el impulso de cual sociedad, debe desarrollarse un espacio amplio donde participen todos los actores sociales. Que el IndieBo permita acceder a películas independientes en todo el territorio colombiano, que traen otras miradas, me parece valioso e innovador. Ojalá en futuras ediciones continúen trabajando en las dos modalidades, virtual y presencial, para que de esta manera se sigan ampliando los públicos.

Una cita con el cine independiente de manera virtual

‘Un hombre alado’ será la película de clausura de la sexta edición de IndieBo que se desarrollará totalmente de manera virtual del 16 al 26 de julio del 2020 y contará con la participación de otros directores de la calidad de Werner Herzog.

El IndieBo contará con charlas y habrá funciones con Q&A con los directores. Ambos espacios son gratuitos. Conéctese desde este jueves 16 de julio con toda la programación de la sexta edición del Festival a través de www.indiebo.co

STEPHANY ECHAVARRÍA
BOGOTÁ
@dulcitodemora