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Parejas modernas en novela de Marta Carnicero

Parejas modernas en novela de Marta Carnicero

La maternidad, la adopción, la crianza, la mentira y los celos se reflejan en esta historia

Por: Ayda María Martínez
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‘El cielo según Google’, novela de la escritora barcelonesa Marta Carnicero, narra con capítulos cortos y una atmósfera tranquila pero asfixiante, la vida doméstica de la pareja moderna a través de los ojos de Julia y Marcel.

La maternidad, la adopción, la crianza, la mentira y los celos se reflejan en esta historia que se pregunta hasta qué punto el ser humano es capaz de aguantar una convivencia que ya no tiene sentido. 


ADN habló con la autora de esta historia, de la construcción de abismos en las parejas.

¿Qué intuición la lleva a crear esta novela?

Me parece muy acertado hablar de intuición en el caso de una primera novela. No sé si con el tiempo se aprende a escribir; la sensación, en todo caso, es que en un primer texto largo todo es nuevo.

Puesto que no existen recetas infalibles, sólo puedes fiarte de tu intuición; eso te obliga a reescribir mucho y de ello, por suerte, se beneficia el texto. Escribí El cielo según Google como trabajo final para el Máster en Creación Literaria de la UPF (Barcelona), sin imaginar que se acabaría publicando. Lo único que tenía claro es que no podía permitirme una novela demasiado extensa, puesto que el tiempo de que disponía, un año, era muy ajustado.

Es una historia de la vida cotidiana y cómo ata a una familia...

Yo tenía una compañera de trabajo que estaba en proceso de adopción. Ella solía contarme sobre el proceso y las entrevistas que había tenido que pasar con su marido, y me di cuenta de que en todo momento se estaban sintiendo evaluados; tenían que ser la familia perfecta. Le pregunté qué pasaría si, durante el proceso, la pareja se rompiera: cuando me contestó que eso implicaría perder la adopción, supe que había encontrado un punto de partida.

¿Cómo fue el proceso de construirla?

Me dejé llevar en todo momento por la brújula de la intuición. Empiezas a remar y al principio ves todavía la tierra, pero llega un momento en que te encuentras sola, a mar abierto, y sólo sabes que deseas llegar a la otra orilla. Todo funciona por prueba-error durante la travesía, y eso puede llevar a desanimarte en algunos momentos, pero cuando al final vuelves a avistar tierra no tienes duda del destino.
 

¿Y los giros de las relaciones humanas? 

Escribir no ha cambiado mi forma de ver las relaciones humanas, aunque sí me ha ayudado a entender cómo las veo. A menudo tengo la sensación, cuando escribo, de que estoy explicándome cosas sobre las que ni siquiera sabía que tenía una opinión formada.

¿Ya tiene en mente su próxima obra? 

La segunda novela, Coníferas, está ya a punto de llegar a Colombia. Se trata de una historia muy distinta, mucho más ambiciosa en cuanto a estructura, pero que en el fondo sigue tratando los temas que me han preocupado siempre. En este caso, la novela se sitúa en un futuro cercano, y los protagonistas han decidido vivir al margen de la hiperconexión que comportan las nuevas tecnologías y lo uso para seguir hablando de los temas que me interesan.